Ambas Magas se encuentran en el lago. Los espíritus que vigilan a Jóhanna advierten de
grandes calamidades, y las suaves ondas del agua llevan a ambas a recordar sus vidas
juntas. Inseparables como fueron, vuelven a ser tan amantes, como amigas, como familia. Y
juntas, tal y como siempre han estado, combaten al Vacío que amenaza con engullirlas.