Lace se zambulle en el lago. Cara a cara, juntas revisan las vidas pasadas que su Avatar ha
vivido. Desde la antigua Turquía, pasando por Grecia y hasta la actualidad, ambas
recuerdan que el centro de su poder es el amor. El amor y la pérdida que siempre le
acompaña. Lace entra en comunión con su Avatar, recuerda a aquellos con los que está
destinada a juntarse, y promete que nunca se separarán hasta la Ascensión.