Después de una siniestra noche en la discoteca donde el grupo exorciza a Furfur por encargo y tras descubrir que las mismas venas negras que mataron a la hermana de Gezabel ahora parecen haber desaparecido de todos los invitados a la fiesta, vuelven a casa para lamerse las heridas y trazar el siguiente plan de acción. Tras curar las heridas de Will en el santa sanctórum y decidir que irían en busca de Lucy, Jóhanna recibe unos mensajes de Erik, quien tiene videos de lo que pasó el otro día en la discoteca y los usa para amenazarlos. Tras una reunión un tanto extraña, Jóhanna se dispone a declararle la verdad al pelirrojo.